El precio anunciado de una vivienda cuenta solo una parte de lo que cuesta comprarla. Antes de recibir las llaves aparecen impuestos, notaría, registro, tasación y otros desembolsos capaces de llevar la factura bastante más lejos de lo previsto. En España, esa suma ronda habitualmente el 10 % o 12 % del precio y, según la operación, puede incluso superar este último porcentaje.
Calcularla antes de firmar resulta decisivo para saber cuánto ahorro hace falta. Kimpotecas aborda esta planificación mediante el asesoramiento de broker hipotecario, analizando financiación, costes y circunstancias de cada operación.
Del precio del anuncio a la cantidad que realmente hace falta
La mayor diferencia procede de los impuestos. Una vivienda nueva soporta generalmente un IVA del 10 %, además del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD), cuyo tipo depende de la comunidad autónoma. En un inmueble usado entra en juego el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), también condicionado por la normativa autonómica y por las posibles reducciones aplicables a determinados perfiles.
Pero la cuenta continúa. La escritura pública de compraventa genera unos gastos notariales que pueden rondar entre el 0,2 % y el 0,5 % del valor del inmueble, mientras que la inscripción en el Registro de la Propiedad puede representar aproximadamente entre el 0,1 % y el 0,25 %. A ellos pueden añadirse gestoría y, cuando interviene una hipoteca, tasación y posibles costes de financiación.
De ahí que el desembolso adicional pueda moverse alrededor del 10 %-12 % y llegar a superar esa barrera en determinadas operaciones. Una mayor carga fiscal autonómica, combinada con la tasación, la gestoría u otros costes vinculados al préstamo, puede empujar la cifra por encima de ese umbral.
Además, la entrada requiere una planificación independiente: las entidades suelen financiar alrededor del 80 % del valor de compraventa o tasación, aunque existen operaciones que alcanzan porcentajes superiores. Así, una propiedad aparentemente asumible puede exigir un ahorro inicial considerablemente mayor al previsto al sumar entrada y gastos.
Cuando una buena hipoteca empieza antes de negociar el interés
Precisamente porque no todas estas partidas son iguales ni todas pueden negociarse, estudiar la operación completa adquiere especial importancia. Los tributos, por ejemplo, vienen determinados por la normativa, mientras que determinadas condiciones de financiación pueden variar según la entidad y el perfil del solicitante.
Kimpotecas parte de esa visión global mediante un estudio personalizado y gratuito. Su asesoramiento de broker hipotecario contempla la búsqueda de financiación para compra de vivienda, incluidas opciones de hasta el 100 % cuando las circunstancias lo permiten, además de analizar las condiciones disponibles según cada perfil.
La firma, inscrita en el Banco de España como intermediario de crédito inmobiliario con el número BDE-401, también ofrece servicios de mejora de condiciones, obtención de liquidez e hipotecas de autopromoción. Su acompañamiento puede continuar después de la firma para estudiar cuestiones como amortizaciones o posibles cambios de entidad.
Conocer los gastos antes de buscar financiación cambia, por tanto, la perspectiva de la adquisición: no se trata únicamente de determinar qué hipoteca puede obtenerse, sino de calcular cuánto cuesta realmente llegar hasta la escritura y estructurar la operación sin dejar fuera partidas capaces de alterar de forma sustancial el presupuesto inicial.
