Ricardo Leiva; nominado a los TITAN Business Awards 2026 como ‘Empresario Latino del Año’

Hay emprendedores que construyen una empresa. Y hay founders que construyen empresas como quien escribe capítulos de una misma historia. Ricardo Leiva pertenece a esta segunda categoría — una minoría dentro del ecosistema empresarial latinoamericano que ha entendido que la vocación de emprender no se agota en un solo proyecto, sino que se profundiza con cada nuevo desafío.

Su historia comienza a los diecisiete años, cuando la mayoría de sus contemporáneos apenas comenzaba a pensar en su vida profesional. Ricardo ya había tomado una decisión que marcaría el resto de su trayectoria: no iba a trabajar para construir el sueño de alguien más. Iba a construir el suyo. Y no uno, sino varios.

La primera manifestación de esa vocación fue UniversApps, empresa de desarrollo de software y soluciones digitales que fundó con la convicción de que Guatemala tenía el talento suficiente para competir en la industria tecnológica global. Más de una década después, UniversApps se ha consolidado como una empresa referente en su sector, ejecutando proyectos que van desde desarrollo de aplicaciones hasta las primeras campañas de pauta digital del país. Esa experiencia le dio a Ricardo algo más valioso que reconocimiento profesional: le dio la certeza de que las empresas construidas con excelencia operativa desde Centroamérica pueden trascender cualquier frontera.

Pero para Ricardo, dominar una industria nunca fue suficiente. Su mirada empresarial siempre estuvo puesta en identificar oportunidades donde otros veían saturación. Esa capacidad de observación estratégica lo llevó a construir TALONE — una marca centroamericana premium de bienestar para pies que, en poco tiempo, se ha posicionado como una de las apuestas más ambiciosas del ecosistema regional de comercio directo al consumidor.

Lo que distingue a Ricardo Leiva no es la diversidad de sus emprendimientos — sino la coherencia estratégica que los une. UniversApps y TALONE, aunque pertenecen a industrias radicalmente distintas, comparten un mismo ADN empresarial: identificar categorías donde existe una oportunidad de crear valor real, construir marcas con propósito auténtico y escalar operaciones bajo estándares internacionales sin perder la esencia centroamericana. Es un modelo mental que muy pocos founders pueden ejecutar con la disciplina que Ricardo ha demostrado durante más de una década de trayectoria empresarial.

Su nominación al Empresario Latino del Año 2026 llega en un momento particularmente significativo. Bajo su liderazgo, ambas empresas se encuentran en fases de expansión estratégica hacia mercados regionales, consolidando una tesis que Ricardo ha defendido desde su primer emprendimiento: que Centroamérica no es un mercado periférico, sino una plataforma desde la cual se pueden construir marcas de nivel global. Es una convicción que trasciende el discurso — se traduce en decisiones concretas de expansión, en estándares operativos que se comparan con los de marcas internacionales, y en una filosofía de construcción de equipos que privilegia el desarrollo del talento local sobre la contratación externa.

En un ecosistema latinoamericano que muchas veces se conforma con el reconocimiento local, Ricardo Leiva representa una nueva generación de founders que ya no aspiran a ser recordados como “buenos emprendedores para su región”. Aspiran a ser reconocidos como emprendedores de nivel internacional que, además, tienen el orgullo de operar desde Centroamérica. Esa mentalidad — más ambiciosa, más disciplinada, más globalmente competitiva — es precisamente lo que el ecosistema empresarial latinoamericano necesita en esta década decisiva.

UniversApps demostró que se puede construir tecnología de clase mundial desde Guatemala. TALONE está demostrando que se pueden construir marcas premium de consumo que compiten con líderes internacionales. Ambas empresas son capítulos de una misma historia — la de un founder que entendió temprano que el emprendimiento no se trata de fundar empresas, sino de construir legados que trasciendan una generación.

Y esa historia, para Ricardo Leiva, apenas comienza.