La venta de la nuda propiedad deja de responder únicamente a necesidades económicas y refleja un cambio en la forma de entender la herencia.
Muchos propietarios consideran que sus hijos ya tienen resuelta su situación económica y prefieren utilizar el valor de su vivienda para mejorar su calidad de vida.
También aumentan los casos en los que la operación evita futuros conflictos familiares o responde al distanciamiento con los herederos.
La herencia ha sido tradicionalmente uno de los principales objetivos patrimoniales de muchas familias españolas. Sin embargo, esta forma de entender el patrimonio está empezando a cambiar.
Según MAS VIDA, compañía especializada en operaciones de nuda propiedad, hipoteca inversa y renta vitalicia, cada vez son más las personas mayores que deciden monetizar el valor de su vivienda para mejorar su calidad de vida durante la jubilación, aun sabiendo que ello reducirá considerablemente (o incluso eliminará) el patrimonio que finalmente recibirán sus herederos.
La compañía explica que este cambio responde tanto a razones económicas como a una transformación cultural. Frente a generaciones anteriores, que concebían el patrimonio como un bien destinado casi exclusivamente a transmitirse a los hijos, muchos jubilados consideran hoy que, tras toda una vida de esfuerzo, también tienen derecho a disfrutar de los bienes que han conseguido.
«Hace unos años la principal preocupación de muchos propietarios era conservar la vivienda para transmitirla a sus hijos. Hoy cada vez escuchamos con más frecuencia una frase muy significativa: ‘la casa es mía y prefiero aprovecharla mientras estoy vivo’. No se trata de perjudicar a los hijos, sino de entender que el patrimonio también debe servir para mejorar la calidad de vida de quien lo ha generado», explica Julián Franco, socio director de MAS VIDA.
Muchos hijos no necesitan la herencia y animan a sus padres a vender la nuda propiedad
Uno de los perfiles que más está creciendo es el de propietarios cuyos hijos cuentan ya con una situación económica consolidada, disponen de vivienda propia o han desarrollado un patrimonio suficiente.
En estos casos son, incluso, los propios hijos quienes animan a sus padres a vender la nuda propiedad para que puedan complementar su pensión, viajar, afrontar gastos sanitarios o simplemente vivir con mayor tranquilidad económica.
Según los datos de MAS VIDA, el capital medio obtenido mediante una operación de nuda propiedad ronda actualmente los 175.000 euros, una cantidad que permite transformar un patrimonio inmovilizado en liquidez sin renunciar a seguir viviendo en la vivienda durante toda la vida.
Otra razón para vender la nuda propiedad: evitar que la herencia sea motivo de conflictos
La experiencia de la compañía refleja también un incremento de propietarios que desean evitar que el reparto de la vivienda genere tensiones familiares tras su fallecimiento.
Cuando existen varios hijos, diferencias económicas entre ellos o relaciones personales complejas, algunos propietarios prefieren resolver ellos mismos el destino de su patrimonio y convertirlo en recursos económicos que puedan administrar libremente mientras viven.
«Muchos clientes nos dicen que no quieren que la vivienda termine convirtiéndose en el origen de discusiones entre sus hijos. Prefieren tomar ellos la decisión mientras pueden hacerlo y evitar conflictos familiares que conocen demasiado bien porque los han visto en otras familias», señala Julián Franco.
Cuando la relación familiar también influye
Aunque representan una minoría, MAS VIDA reconoce que también aumentan las consultas de personas mayores cuya decisión está condicionada por el deterioro de la relación con alguno de sus hijos.
En ocasiones se trata de situaciones de abandono, falta de contacto o ausencia de apoyo durante años, circunstancias que llevan a algunos propietarios a replantearse el destino de un patrimonio construido durante toda una vida.
«Nos encontramos con personas que sienten que han estado solas cuando más necesitaban a su familia. No actúan por venganza, sino porque consideran legítimo utilizar su patrimonio para vivir mejor ellos mismos en lugar de conservarlo pensando exclusivamente en quienes no les han apoyado en alguna etapa de su vida», explica el socio director de MAS VIDA.
Un cambio de mentalidad entre las nuevas generaciones
Este fenómeno coincide con una evolución más amplia en la forma de entender la planificación patrimonial. Según MAS VIDA, la venta de la nuda propiedad ya no responde únicamente a problemas económicos, sino también a una nueva filosofía según la cual el patrimonio debe contribuir al bienestar de quien lo ha generado.
La compañía recuerda que esta modalidad permite vender la vivienda conservando el usufructo vitalicio, de forma que el propietario continúa residiendo en ella durante el resto de su vida mientras obtiene un importante capital para complementar su jubilación.
En España se formalizaron 1.798 operaciones de venta de nuda propiedad durante 2025, una cifra prácticamente idéntica a la del año anterior, lo que confirma la consolidación de esta fórmula como una herramienta de planificación patrimonial cada vez más conocida entre los mayores.
MAS VIDA es una compañía creada en 2019 especializada en soluciones financieras para complementar los ingresos de mayores de 65 años aprovechando su patrimonio inmobiliario. La compañía realiza operaciones de nuda propiedad en pago único o renta vitalicia, ventas con alquiler garantizado, hipotecas inversas, etc. Cuenta con profesionales provenientes del sector financiero e inmobiliario y cuenta con oficinas en Madrid, Barcelona, Comunidad Valenciana, Canarias y Cantabria.
La compañía trabaja con sociedades de tasación independientes y homologadas por el Banco de España y la CNMV para tasar los inmuebles, y cuenta con una cartera de inversores con dilatada experiencia en el mercado inmobiliario. Todas las operaciones que así lo requieran están supervisadas y reguladas por las autoridades monetarias.
