El tabaquismo continúa representando uno de los principales retos relacionados con la salud de la población, pero sus consecuencias también alcanzan al funcionamiento cotidiano de las empresas. Las pausas durante la jornada laboral, las interrupciones en determinados procesos productivos y las bajas vinculadas a enfermedades asociadas al consumo de tabaco pueden generar costes relevantes para las organizaciones. Ante esta realidad, Disfrutasin plantea dejar de fumardesde una perspectiva que combina bienestar, productividad y eficiencia empresarial.
Según los cálculos gestionados por la compañía, una empresa puede asumir un coste medio aproximado de 2.300 euros al año por cada empleado fumador. Esta estimación contempla factores como la pérdida de productividad asociada a las pausas para fumar, la alteración de los ritmos de trabajo y el posible incremento del absentismo relacionado con determinadas patologías vinculadas al tabaquismo.
Dejar de fumar como herramienta para mejorar la eficiencia empresarial
Tradicionalmente, los programas destinados a dejar de fumar dentro de las empresas se han abordado principalmente desde una perspectiva sanitaria, mediante tratamientos farmacológicos, acciones informativas o iniciativas puntuales de sensibilización. Disfrutasin propone incorporar también una dimensión empresarial, considerando la deshabituación tabáquica como una medida con capacidad para reducir determinados costes y favorecer la productividad.
El programa combina una sesión intensiva dirigida por el experto Antonio Ríos con un sistema de acompañamiento digital posterior. La intervención está orientada a trabajar la dependencia del tabaco sin centrar todo el proceso exclusivamente en el concepto de enfermedad y busca facilitar herramientas que permitan mantener la abstinencia a lo largo del tiempo.
Esta estructura pretende superar uno de los principales obstáculos de las acciones aisladas: la falta de seguimiento después de la intervención inicial. De este modo, el proceso para dejar de fumar mantiene una continuidad mediante recursos disponibles durante el día a día de los participantes.
Tecnología y seguimiento para mantener la abstinencia
El acompañamiento se articula a través de Disfrutasin Companion, una aplicación concebida para reforzar el proceso tras la sesión inicial. Entre sus funcionalidades se encuentra un sistema SOS destinado a gestionar momentos de impulso, así como herramientas para visualizar los avances económicos y los beneficios asociados al abandono del tabaco.
La plataforma incorpora además elementos de gamificación orientados a mantener la motivación y favorecer la participación de los equipos. La combinación de una intervención inicial con un seguimiento digital permite así trasladar el proceso de deshabituación al entorno cotidiano, donde suelen producirse las situaciones de mayor riesgo de recaída.
Otro de los elementos diferenciales planteados por Disfrutasin es su modelo vinculado a resultados. Según explica la empresa, cuando la tasa de abstinencia alcanzada por la plantilla participante se sitúa por debajo del 60 %, se activa un protocolo adicional de refuerzo sin coste añadido. Este planteamiento busca vincular parte del valor del servicio a la eficacia obtenida y reducir el riesgo económico asumido por las organizaciones que implantan el programa.
El impacto del tabaquismo en el ámbito laboral abre así una nueva perspectiva sobre las políticas corporativas relacionadas con la salud. Más allá del bienestar individual, facilitar herramientas para dejar de fumar puede convertirse también en una actuación relacionada con la productividad, la reducción de costes y la mejora del funcionamiento interno. Disfrutasin desarrolla su propuesta precisamente sobre esa conexión entre bienestar de la plantilla y eficiencia empresarial, incorporando seguimiento y tecnología a un problema tradicionalmente abordado desde una perspectiva exclusivamente sanitaria.
