El final de las vacaciones supone recuperar horarios, obligaciones y un ritmo de actividad mucho más intenso. Septiembre se convierte así en un periodo de adaptación en el que vuelven el trabajo, los estudios, las prisas y una mayor exigencia física y mental.
Ante este cambio de ritmo, Bioserum propone Adaptogenius, una gama de cinco adaptógenos —ashwagandha, rhodiola rosea, ginseng rojo coreano, astrágalo y jiaogulan— desarrollada para responder a diferentes necesidades relacionadas con el estrés, la energía, la concentración, la resistencia o las defensas.
Cinco adaptógenos para diferentes necesidades
Cada referencia de Adaptogenius tiene un enfoque diferente.
La ashwagandha, presente en Adaptogenius a través del extracto fermentado Fermanolide®, está especialmente relacionada con el estrés, el equilibrio y el rendimiento mental.
La rhodiola rosea, con el extracto fermentado Fermodiola®, está orientada a periodos de fatiga, presión y mayor exigencia física y mental.
El ginseng rojo coreano fermentado, obtenido a partir de raíz de Panax ginseng, se relaciona especialmente con la energía, la vitalidad, la resistencia y el rendimiento físico y mental.
La gama se completa con Fermagalus®, extracto fermentado de astrágalo orientado especialmente al apoyo de las defensas, y Fermogulan®, procedente del jiaogulan y relacionado con la resistencia y el metabolismo.
De esta forma, Adaptogenius permite elegir entre diferentes opciones en función de las necesidades de cada momento.
¿Qué diferencia a Adaptogenius de otros adaptógenos?
La principal diferencia está en la fermentación de sus extractos.
Cuando se toma un extracto vegetal convencional, el organismo tiene que transformar muchos de sus compuestos antes de poder utilizarlos. Con la fermentación, parte de ese proceso se realiza previamente: los compuestos de la planta se transforman directamente en metabolitos activos que el organismo puede aprovechar con mayor facilidad, favoreciendo así su biodisponibilidad.
Dicho de una forma sencilla, la fermentación hace previamente parte del trabajo que tendría que realizar el organismo, dando lugar a compuestos más fácilmente disponibles y aprovechables.
Además, las fórmulas incorporan FOS (fructooligosacáridos), fibras prebióticas que sirven de alimento para las bacterias beneficiosas de la microbiota intestinal.
Este aspecto cobra especial importancia por la estrecha relación que existe entre intestino y cerebro. El llamado eje intestino-cerebro conecta la microbiota intestinal con procesos relacionados con el estrés, el estado de ánimo y el bienestar general.
Por eso, Adaptogenius va un paso más allá del adaptógeno convencional: combina extractos fermentados, con una mayor disponibilidad de sus metabolitos activos, con FOS para cuidar también la microbiota y favorecer el equilibrio del eje intestino-cerebro.
Una nueva forma de entender los adaptógenos
Después del verano, recuperar el ritmo puede requerir energía, concentración, resistencia y capacidad de adaptación.
Adaptogenius reúne cinco fórmulas diferentes bajo un mismo concepto: adaptógenos fermentados para favorecer un mejor aprovechamiento de sus compuestos activos, combinados con prebióticos para incorporar también el cuidado de la microbiota y del eje intestino-cerebro.
