Nearshoring y gentrificación son el nuevo desafío del desarrollo urbano en México

Por Julián Yaffar, CEO de Grupo Inmobiliario Saida

El nearshoring ha traído nuevas inversiones, empleos y oportunidades para México. Sin embargo, también ha abierto una conversación sobre el acceso a la vivienda, el crecimiento de las ciudades y fenómenos como la gentrificación. Para Ricardo Julián Yaffar Gabriel, CEO de Grupo Inmobiliario Saida, el reto está en planear mejor.

—En los últimos años se ha hablado mucho del nearshoring. ¿Qué impacto está teniendo realmente en el desarrollo inmobiliario?

El nearshoring está modificando la manera en que crecen muchas ciudades. Cuando llega inversión, también llegan personas, empleos y demanda de vivienda, servicios e infraestructura. Es una oportunidad extraordinaria para México, pero requiere una visión de largo plazo. Si el crecimiento no se planea correctamente, aparecen presiones sobre el mercado inmobiliario que terminan afectando la calidad de vida.

—Uno de los temas más discutidos es la gentrificación. ¿Cómo la interpreta desde la perspectiva de un desarrollador?

Es un fenómeno complejo que no puede reducirse a una sola causa. La inversión privada por sí sola no genera gentrificación. Muchas veces el problema es que durante años no hubo suficiente oferta de vivienda, planeación urbana o infraestructura. Cuando finalmente llega inversión, la demanda supera a la oferta y los precios reaccionan.

El verdadero desafío es construir más y mejor, de manera ordenada, para que las ciudades puedan crecer sin excluir a quienes ya viven en ellas.

—Entonces, ¿qué papel deben asumir los desarrolladores?

Es una gran responsabilidad. Hoy un desarrollo inmobiliario no puede pensarse únicamente desde el edificio. Hay que entender su impacto en la movilidad, el espacio público, los servicios y la comunidad. El éxito de un proyecto no debería medirse solo por su rentabilidad, sino también por el valor que aporta a la ciudad.

—Has liderado distintos proyectos y empresas a lo largo de tu trayectoria. ¿Cómo describirías hoy esta etapa de tu vida profesional?

Cada etapa ha sido distinta y me ha dejado grandes aprendizajes. Hace muchos años fundé Enkoll, una empresa que posteriormente fue vendida como parte de su evolución y de la que ya no formo parte. Hoy estoy completamente enfocado en Grupo Inmobiliario Saida, impulsando proyectos con una visión de largo plazo, convencido de que el desarrollo inmobiliario puede contribuir a construir ciudades más competitivas, funcionales y sostenibles.

—¿Cuál es el principal reto para el sector en los próximos años?

Entender que el crecimiento urbano no puede improvisarse. México tiene una oportunidad histórica gracias a la inversión que está llegando al país. Si logramos coordinar inversión, infraestructura y planeación, nuestras ciudades podrán crecer de forma mucho más equilibrada. El futuro del desarrollo inmobiliario ya no consiste únicamente en construir edificios; consiste en construir mejores ciudades para las personas.