Humedades, incendios, daños eléctricos, averías, robos o pérdidas en comercios e industrias pueden terminar generando discrepancias sobre la causa del siniestro, su alcance o la indemnización. La Escuela Nacional de Peritos incorpora una formación de 300 horas orientada a la peritación judicial de seguros y riesgos diversos.
Una tubería provoca daños en varias viviendas de una comunidad. El propietario comunica el siniestro, la aseguradora envía a sus profesionales y comienza la tramitación.
Hasta ahí, todo parece formar parte de un procedimiento habitual. El problema aparece cuando las partes no coinciden. ¿De dónde procede realmente el daño? ¿Es consecuencia de un hecho puntual o existía previamente? ¿Está cubierto por la póliza? ¿Qué elementos deben repararse? ¿Cuál es el coste real de devolverlos a su estado anterior?
Preguntas como estas forman parte del trabajo diario relacionado con la peritación de seguros y riesgos diversos, una actividad en la que los conocimientos técnicos deben combinarse con interpretación documental, investigación de causas, valoración económica y elaboración de informes.
Y no todos los siniestros son iguales. Una filtración en una vivienda poco tiene que ver con un incendio en una nave industrial, una avería eléctrica en un comercio o la paralización temporal de una actividad empresarial.
El daño visible es solo el principio
Uno de los errores habituales al analizar un siniestro consiste en limitarse a observar sus consecuencias. Una mancha de humedad permite identificar que existe agua, pero no necesariamente determina su origen.
Una instalación quemada demuestra que se ha producido un daño, pero todavía será necesario determinar qué ocurrió, cuándo ocurrió y cuál fue la secuencia técnica que lo provocó.
El trabajo pericial requiere establecer una metodología que permita relacionar el origen del siniestro con los daños observados y, posteriormente, cuantificar sus consecuencias. Para ello pueden resultar necesarios conocimientos sobre edificación, instalaciones, pólizas, presupuestos, depreciaciones, responsabilidad civil o incluso pérdidas económicas asociadas a una interrupción de actividad.
La documentación también ocupa un papel central. Las condiciones de una póliza, sus límites, franquicias, exclusiones y modalidades de aseguramiento pueden resultar tan relevantes como las fotografías tomadas durante una inspección.
De investigar la causa a valorar económicamente el siniestro
Ante esta realidad profesional y la enorme necesidad de profesionales para trabajar en este área, la Escuela Nacional de Peritos ha desarrollado el Curso de Perito Judicial de Seguros y Riesgos Diversos, un programa online de 300 horas cuya próxima edición tiene previsto comenzar el 20 de diciembre de 2026. Plazas limitadas.
El itinerario recorre el proceso pericial desde la recepción y análisis inicial del expediente hasta la elaboración del dictamen.
La formación aborda el contrato de seguro, la investigación del siniestro, las formas de aseguramiento, la valoración de daños y las técnicas utilizadas para elaborar un expediente técnicamente trazable. La cuantificación ocupa una parte especialmente relevante.
El programa incorpora la utilización de herramientas y bases de precios empleadas en presupuestación, con el objetivo de justificar técnicamente la valoración de reparaciones y reposiciones. No se trata únicamente de poner una cifra al daño. También pueden intervenir conceptos como depreciación, mejora, demérito, valor de reposición, restos, salvamentos o infraseguro.
Viviendas, comunidades, comercios e industrias
La expresión “riesgos diversos” reúne situaciones muy diferentes. El programa dedica contenidos específicos a los seguros multirriesgo de hogar, las comunidades de propietarios, los daños en continente y contenido, los comercios, las pequeñas y medianas empresas y los riesgos industriales. Escuela Nacional de Peritos también incorpora materias relacionadas con responsabilidad civil y con los riesgos extraordinarios gestionados dentro del ámbito correspondiente al Consorcio.
El objetivo es que la metodología pueda trasladarse a expedientes distintos sin reducir la actuación del perito a un único tipo de siniestro. En una vivienda puede ser necesario determinar el origen de una filtración. En una comunidad de propietarios, diferenciar la responsabilidad entre elementos comunes y privativos. En un comercio, valorar mercancía, instalaciones o maquinaria y, en una actividad industrial, el análisis puede ampliarse a procesos productivos, equipos afectados y consecuencias económicas derivadas de una paralización.
Cuando aseguradora y asegurado no llegan a la misma conclusión
La peritación adquiere especial relevancia cuando existe una discrepancia entre las partes. Puede discutirse la causa, puede discutirse la cobertura y también puede existir acuerdo sobre la existencia del siniestro, pero no sobre la valoración de sus consecuencias.
En estos escenarios, el informe técnico se convierte en una herramienta que permite ordenar evidencias, justificar conclusiones y establecer una valoración independiente.
Por esta razón, la formación también aborda la elaboración de informes contrapericiales y la intervención en procedimientos relacionados con asegurados, compañías, despachos de abogados y otros profesionales vinculados a la gestión de siniestros. Escuela Nacional de Peritos.
El informe debe poder defenderse
Realizar una inspección es solo una parte del trabajo. Las conclusiones tienen que quedar documentadas.
El programa dedica su tramo final a la estructura del informe pericial y a la actuación del técnico en el ámbito judicial, incluyendo cuestiones como imparcialidad, designación, ratificación, contradicción y defensa técnica de las conclusiones. Escuela Nacional de Peritos.
Este punto resulta especialmente relevante porque un dictamen puede terminar siendo analizado no solo por otro técnico, sino también por abogados, aseguradoras y tribunales. La trazabilidad de la información, por tanto, se convierte en una parte esencial de la actuación profesional.
Formación orientada a perfiles técnicos y profesionales del seguro
La especialización está planteada principalmente para profesionales procedentes de la edificación, instalaciones, mantenimiento, reformas y seguros, así como para peritos de otras áreas que quieran ampliar su actividad hacia hogar, comercio e industria.
También contempla a autónomos y empresas técnicas interesados en incorporar servicios de inspección, valoración o elaboración de informes.
La formación se desarrolla íntegramente online y combina contenidos, casos, cuestionarios y actividades con un proyecto final consistente en desarrollar un dictamen pericial completo sobre un siniestro. La Escuela establece una duración académica de 300 horas, con un periodo estimado de realización de entre cinco y ocho meses y hasta doce meses para completarlo.
El programa no exige una titulación concreta, aunque la propia Escuela recomienda disponer de conocimientos o experiencia previa en áreas técnicas, seguros o peritación para obtener un mayor aprovechamiento de los contenidos.
Para quienes buscan formarse en un sector profesional con alta demanda de profesionales especializados, esta es su formación.
