El IV Congreso de Hospitales Disruptivos, organizado por la Fundación Industria y el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid, reunió en el Instituto de la Ingeniería de España a medio centenar de expertos que coincidieron en que la capacidad de integrar tecnologías, procesos y recursos es clave para que las nuevas tecnologías tengan un impacto positivo en la salud de los pacientes y en la labor de los profesionales.
Madrid, 28 de septiembre de 2026.- La inteligencia artificial, junto con los últimos avances en tecnología médica y sanitaria, ya está presente en los hospitales españoles. El reto para que su despliegue llegue al paciente no está en la tecnología, sino en cómo se organizan los procesos, se integran los datos y se miden los resultados.
La necesidad de incorporar ingenieros a los equipos asistenciales para acelerar la transformación del sistema sanitario centró el IV Congreso de Hospitales Disruptivos, organizado por la Fundación Industria y el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid, con la colaboración del Instituto de la Ingeniería de España. El encuentro reunió a medio centenar de expertos de perfil tanto clínico como técnico.
El presidente de la Fundación Industria y decano del COIIM, Fabián Torres, inauguró el congreso recordando que “el papel de los ingenieros es fundamental” en la transformación de la gestión sanitaria “no solo por su conocimiento técnico, sino por su capacidad de orquestar todos los recursos e instrumentos” que intervienen en ella.
En el mismo sentido se pronunció la directora general de Infraestructuras Sanitarias de la Comunidad de Madrid, Ana Cabrero: “El hospital disruptivo no es necesariamente el que antes incorpora una determinada tecnología: es el que sabe replantear sus modelos de trabajo, sus procesos, sus espacios y su organización para responder mejor a las necesidades de los ciudadanos”.
Burocracia y ciberseguridad, barreras a la implantación de la inteligencia artificial en centros hospitalarios
El debate sobre la inteligencia artificial se ha desplazado desde la capacidad técnica hacia las condiciones que permiten implantarla, como la capacidad y la seguridad de las infraestructuras o la carga administrativa que acompaña a cada nueva incorporación tecnológica. Los expertos coincidieron en que la solución no pasa por relajar las garantías, sino por ganar agilidad en la evaluación. La subdirectora de Sistemas y Tecnologías de la Información y coordinadora de Innovación del H.U. Fundación Alcorcón, Isabel Sastre, apuntó a un posible camino: un catálogo de soluciones ya validadas y convalidadas para los mismos casos de uso en todos los hospitales, que evite que cada centro repita por separado el mismo recorrido regulatorio.
Más allá de la tecnología: ecosistemas asistenciales e impacto real en el paciente
El Congreso revisó, asimismo, el estado actual de otras tecnologías como la robótica quirúrgica, la nueva generación de imagen médica, la logística con drones, o la que será la siguiente revolución del sistema: la computación cuántica. Diferentes expertos subrayaron la necesidad de que “ingenieros y clínicos se pongan de acuerdo” para que toda esta innovación sea capaz de aprovechar su potencial y construir un verdadero “ecosistema” asistencial.
“Llevamos diez años intentando que los ingenieros estén insertados en los hospitales y que, además, produzcan valor. La medicina de la mano de la ingeniería llegará a mejor puerto que cada uno por separado”, añadió el jefe de Radiología del H.U. Ramón y Cajal, Javier Blázquez.
Del hospital que reacciona al hospital que anticipa
El encuentro puso el foco también sobre el desarrollo de tecnología de monitorización continua sobre el paciente para adelantarse a posibles complicaciones. En una ponencia magistral, el jefe de Cardiología del H.U. Ramón y Cajal, José Luis Zamorano, presentó uno de los casos de uso más avanzados, CardiologIA Madrid 365, un sistema de seguimiento remoto de pacientes cardiológicos.
Si la monitorización continua es capaz de adelantarse al deterioro del paciente, la digitalización de muestras acorta la espera entre prueba y diagnóstico. Especialistas de hospitales de Madrid, Granada, Burgos, Donostia y Barcelona expusieron cómo la automatización del laboratorio y la digitalización de la imagen reducen los retrasos en el diagnóstico del cáncer y permiten que los servicios trabajen en red, con independencia de dónde esté el paciente y el especialista. “Sin red no se hace nada. Y sin ingeniero, tampoco”, aseguró el jefe de Anatomía Patológica del H.U. 12 de Octubre, José Luis Rodríguez Peralto.
El ingeniero sanitario, la clave para que todas las piezas funcionen juntas
La última parte del Congreso aterrizó los últimos avances en hospitales inteligentes, con una especial atención a la llegada de los gemelos digitales: réplicas virtuales, alimentadas con los datos de las instalaciones, que permiten anticipar averías y ensayar cambios antes de ejecutarlos.
Para terminar, se reivindicó la figura “orquestadora, coordinadora” de los ingenieros sanitarios, así como la importancia de adaptar la formación de los futuros profesionales, clínicos y técnicos, a las necesidades que ya existen: “Hace falta poner en contacto a los estudiantes de ingeniería con los de medicina, porque van a tener que trabajar juntos”, pidió el director científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC), Julio Mayol.
Coordinar perfiles, ordenar procesos y preparar a quienes vendrán: esa fue, en definitiva, la conclusión de las dos jornadas. El presidente de Honor de la Comisión de Ingeniería Médica y Sanitaria del COIIM/AIIM, Carlos Jiménez, lo resumió así: «El futuro empieza cuando somos capaces de ordenar mejor el presente».
Sobre el Congreso de Hospitales Disruptivos
El Congreso de Hospitales Disruptivos nació hace cuatro años por iniciativa de la Comisión de Ingeniería Médica y Sanitaria del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM) y de la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid (AIIM), con la vocación de crear un espacio estable de encuentro entre profesionales sanitarios, ingenieros, gestores, administraciones, universidades y empresas.
Desde su primera edición, el Congreso parte de una convicción: ingeniería y sanidad son dos grandes aliadas para afrontar la transformación del sistema sanitario. Su objetivo es acercar ambos mundos, compartir experiencias que ya están funcionando en los hospitales y analizar cómo trasladar la innovación tecnológica a mejoras reales para los profesionales y los pacientes.
En este contexto, uno de los objetivos del Congreso es avanzar en el reconocimiento del ingeniero sanitario dentro del Sistema Nacional de Salud, como un perfil capaz de integrar tecnología, infraestructuras, procesos y gestión y de trabajar de forma coordinada con los profesionales sanitarios.
