Las grandes innovaciones no siempre nacen en un laboratorio; a veces empiezan con una conversación entre dos personas que observan el mismo problema desde perspectivas diferentes. Eso ocurrió con Claudia Herrero Pina, biotecnóloga, y Jaume Ivars Grimalt, especialista en deep learning. Mientras ella conocía de primera mano el tiempo que los laboratorios dedicaban al conteo manual de colonias en placas Petri, él veía una oportunidad para aplicar la tecnología a un reto cotidiano que apenas había cambiado durante décadas.
De aquella unión nació Mycrospace, una empresa valenciana que desarrolla soluciones para el recuento de colonias con inteligencia artificial con el objetivo de simplificar la actividad diaria en los laboratorios y avanzar hacia una microbiología más eficiente y trazable.
Una conversación que acabó convirtiéndose en una empresa
La historia de Mycrospace comenzó en la Universitat Politècnica deValència. Claudia Herrero y Jaume Ivars coincidieron en un momento en el que ambos buscaban aplicar sus conocimientos a una iniciativa con impacto real. Ella conocía de primera mano las limitaciones de los procesos microbiológicos tradicionales; él encontraba en la inteligencia artificial una herramienta capaz de resolver problemas que todavía seguían formando parte de la rutina de muchos laboratorios. Muy pronto quedó claro que sus conocimientos eran complementarios y que esa colaboración tenía recorrido más allá del ámbito universitario.
Desde el principio compartieron una misma idea: devolver tiempo a quienes hacen ciencia. El objetivo nunca fue sustituir el criterio de los profesionales, sino eliminar tareas repetitivas para que los equipos pudieran dedicar más esfuerzo al análisis, la investigación y la toma de decisiones. Ese propósito sigue marcando el desarrollo de la empresa y explica por qué la tecnología se diseñó para adaptarse al flujo de trabajo de los laboratorios, y no al revés.
Durante esa etapa inicial, Ana González Pellicer, profesora del Departamento de Biotecnología de la UPV, acompañó a Claudia Herrero como mentora en Generación Espontánea, contribuyendo a consolidar una iniciativa que poco después comenzaría a tomar forma como empresa. Meses después se incorporó David Cayuela como CFO, sumándose al proyecto y reforzando un equipo multidisciplinar formado por perfiles especializados en tecnología, microbiología, diseño y desarrollo de negocio, todos ellos unidos por el objetivo común de impulsar la digitalización de los laboratorios.
Una startup nacida para resolver un problema cotidiano
Hoy, Mycrospace es una startup con sede en Valencia que ha desarrollado una plataforma SaaS B2B capaz de automatizar el conteo de colonias microbiológicas mediante inteligencia artificial y visión por computador. El sistema permite obtener resultados a partir de una fotografía realizada con un teléfono móvil o una tableta, sin incorporar hardware específico ni modificar sus procedimientos habituales.
Actualmente, los contadores de colonias tradicionales cuestan más de 20.000€, una cifra que no entra en los presupuestos de muchos laboratorios. Mycrospace aprovecha el soporte que todo el mundo tiene; su teléfono móvil. Además de la aplicación, la solución dispone de plataforma web y API para facilitar su integración con los LIMS y software propio de cada laboratorio.
La plataforma integra un modelo propio de inteligencia artificial entrenado con miles de imágenes reales y alcanza una precisión media del 97 %. Es capaz de reconocer más de 25 tipos distintos de recuento de colonias y genera documentación preparada para favorecer el Cumplimiento ISO/IEC 17025, entre muchos otros. La solución está pensada para facilitar el análisis de calidad en ámbitos como la industria alimentaria, el análisis de aguas, la cosmética o la enología.
El equipo mantiene colaboraciones con LabExcell, Valero Analíticas, VITEC e IATA SafEats para continuar desarrollando y validando la tecnología en entornos reales, asegurando a su vez el cumplimiento de la ley de protección de datos de la Unión Europea. A medida que el volumen de imágenes aumenta, la calidad del modelo mejora proporcionalmente, creando sinergia entre la empresa y sus clientes.
Lo que empezó como una idea, ahora mira al futuro
Mycrospace atraviesa actualmente su primera etapa de comercialización y trabaja para consolidar su presencia en España mientras prepara su expansión hacia mercados como México y Colombia. Entre los próximos retos figuran ampliar el equipo y continuar elevando su tecnología a otro nivel. Actualmente la startup ha iniciado una ronda de inversión pre-seed para acelerar su expansión.
Además de acercar el recuento de colonias con inteligencia artificial a cualquier laboratorio, independientemente de su tamaño, tiene planes a futuro. La compañía aspira a dar el salto al ámbito clínico, con el objetivo de abarcar todo el espectro de la microbiología mediante el uso de tecnologías de vanguardia. Su visión pasa por integrar biotecnología e inteligencia artificial de una forma inédita para impulsar una transformación profunda del sector.
Hoy, ese mismo propósito continúa guiando el crecimiento de la empresa: aprovechar la inteligencia artificial para que los profesionales dediquen menos tiempo a las tareas repetitivas y puedan trabajar con mayor agilidad, trazabilidad y confianza.
