El café ya no se limita a las preparaciones calientes. Con la llegada del verano, las bebidas frías elaboradas a partir de café ganan protagonismo en cafeterías y hogares, impulsadas por nuevas combinaciones de sabores y una creciente búsqueda de recetas sencillas y refrescantes.
Aunque el café con hielo sigue siendo un clásico, en los últimos años han surgido propuestas que combinan el espresso con ingredientes inesperados, dando lugar a bebidas que destacan por su frescura y equilibrio. La calidad del café sigue siendo el punto de partida, especialmente cuando las preparaciones incluyen hielo, ya que la dilución puede modificar el perfil de sabor si no se parte de una mezcla adecuada.
En este contexto, algunas marcas han comenzado a desarrollar cafés específicamente pensados para este tipo de recetas. Es el caso de Orisens Coffee, que ha lanzado el café Iced, un café molido diseñado para prepararse mediante los métodos tradicionales —cafetera italiana, de filtro, de goteo o de émbolo— y disfrutarse posteriormente con hielo o como base para diferentes bebidas frías. El producto se encuentra disponible en la tienda online quierobuencafe.com.
Estas son algunas de las preparaciones que están marcando la temporada.
Espresso tonic
Considerada una de las bebidas de café más populares de los últimos veranos, combina un espresso recién preparado con agua tónica y abundante hielo. El resultado es una bebida ligera, con un agradable contraste entre el amargor del café y el toque cítrico y ligeramente amargo de la tónica.
Affogato
A medio camino entre el café y el postre, el affogato consiste en servir un espresso caliente sobre una bola de helado de vainilla. El contraste entre temperaturas y texturas ha convertido esta receta italiana en una de las más demandadas durante los meses de calor.
Café con agua de coco
El agua de coco aporta frescura y un ligero dulzor natural que combina sorprendentemente bien con cafés de intensidad media. Servido con hielo, se ha convertido en una alternativa para quienes buscan bebidas más ligeras y diferentes.
Café frío con cítricos
La combinación del café con naranja o limón continúa ganando presencia gracias al equilibrio entre la intensidad del café y la frescura de los cítricos. Unas rodajas de naranja, hielo y café recién preparado son suficientes para obtener una bebida muy aromática.
Café con espuma fría
Inspirada en las bebidas de las grandes cadenas internacionales, esta preparación combina café con una espuma elaborada a partir de leche fría o bebida vegetal batida. El resultado es una bebida cremosa, ligera y especialmente adecuada para los días más calurosos.
La importancia del café en las recetas frías
Aunque los ingredientes adicionales aportan personalidad a cada receta, la calidad del café continúa siendo el elemento que más influye en el resultado final. Un café equilibrado, preparado correctamente y servido sobre hielo mantiene mejor sus matices y permite que el resto de ingredientes complemente el conjunto sin ocultar su sabor.
La aparición de cafés desarrollados específicamente para este tipo de elaboraciones, como Iced Coffee de Orisens Coffee, refleja la evolución de un mercado que busca nuevas formas de disfrutar del café durante todo el año. Preparado con el método habitual y pensado para consumirse frío, este tipo de productos amplía las posibilidades de elaboración tanto en casa como en hostelería, demostrando que el café también puede convertirse en uno de los grandes protagonistas del verano.
