La mayor parte de la jornada laboral transcurre delante de una pantalla. Ocho horas sentado apenas dejan espacio para que el cuerpo haga aquello para lo que está diseñado: moverse. La acumulación de tensión en la espalda, la rigidez de cuello y caderas o la fatiga mental no aparecen de forma repentina, sino como consecuencia de pequeñas cargas que se repiten día tras día.
Ante esta realidad, cada vez más empresas incorporan pausas activas dentro de su jornada. Bajo esta premisa, Manel Pardo, entrenador personal en Sant Cugat del Vallès, impulsa cápsulas de respiración y movilidad que integran el ejercicio físico en el puesto de trabajo mediante intervenciones breves, eficaces y adaptadas al ritmo laboral.
Cinco minutos que cambian la forma de afrontar la jornada
El planteamiento desarrollado por Manel Pardo nace de una premisa clara: el problema no consiste únicamente en practicar poco ejercicio, sino en permanecer demasiadas horas en la misma posición. Esa inactividad continuada provoca compresión articular, reduce la activación muscular y favorece la aparición de molestias físicas y de una creciente sensación de saturación mental. Interrumpir esa inercia varias veces al día permite reactivar la circulación, liberar tensión acumulada y afrontar el resto de la jornada con una mayor sensación de agilidad y concentración.
Las cápsulas de movimiento, con una duración aproximada de entre cinco y diez minutos, se integran de forma natural en la actividad diaria sin alterar el funcionamiento habitual de la empresa. A través de ejercicios de bajo impacto, movilidad articular, activación muscular, respiración consciente y estiramientos dinámicos, esta metodología ayuda a reducir la rigidez de espalda, cuello y caderas, favorece una mejor postura corporal y aporta herramientas sencillas para combatir los efectos del sedentarismo sin necesidad de acudir a un gimnasio ni utilizar material específico.
También permite introducir el entrenamiento funcional en el ámbito laboral mediante acciones simples, progresivas y accesibles, pensadas para distintos niveles de condición física.
Una propuesta que incorpora la prevención al día a día de la empresa
Esta iniciativa está concebida para organizaciones de cualquier sector que deseen reforzar el bienestar de sus equipos mediante acciones preventivas fáciles de implantar. Las intervenciones se adaptan a la condición física de los participantes y resultan especialmente adecuadas para trabajadores de oficina, docentes, personal técnico y otros profesionales que desarrollan gran parte de su actividad en posiciones estáticas. Además de mejorar el estado físico, estas pausas favorecen un ambiente laboral más dinámico, refuerzan la concentración y contribuyen a una mayor sensación de bienestar durante la jornada.
La experiencia de Manel Pardo como entrenador personal especializado en entrenamiento funcional ha permitido desarrollar una metodología práctica, personalizada y compatible con cualquier entorno profesional. La incorporación de estas cápsulas de movimiento también contribuye a prevenir contracturas, sobrecargas y otros problemas asociados al sedentarismo, al tiempo que promueve una cultura corporativa donde el cuidado de la salud forma parte de la rutina diaria y no de una actividad aislada. Su aplicación en empresas plantea una forma más realista de acercar el ejercicio físico a equipos con agendas exigentes, sin depender de instalaciones externas ni de grandes cambios organizativos.
